Capitulo 23
Mientras todo esto pasaba, Elliot había tomado una espado
de un soldado tirado en el suelo y empujo a Vincent con el pie. Este se paro
aturdido, pero al ver la espada de Elliot apuntándole al cuello enmudeció y se
asusto al ver la mirada fiera de este.
Saca tu espada y pelea como hombre cobarde.
Le ordeno con un tono glacial sin compasión. Vincent
sonrio malévolamente y tomo la suya.
Si así lo quieres.
Y antes de que pudiera hacer algo fue atropellado por los
ataques de Elliot que eran rapidos, certeros e inimaginblemente fieros. Vincent
se vio agobiado, pero después lo enfrento no con la misma habilidad. Así los
encontró Evangeline horrorizada y sin saber como ayudar. Iban entrando a una
casa en llamas, cuando de repente Vincent empujo a Elliot dentro con
brusquedad. Elliot perdió el equilibrio y cayo.
¡Elliot!
Grito Evangeline y también entro antes de que la entrada
de derrumbara y sin que Vincent se diera cuenta. Al entrar se vio rodeada por
un asfixiante humo que la ahogaba y que le nublo la vision. Apenas podía
respirar y el no poder ver nada la desesperaba.
¡Elliot!
Llamo angustiada. ¿Dónde estaban? De repente escucho
aquella horrorosa voz y se guio por ella y al llegar al lugar se quedo de
piedra. Elliot estaba en el piso y Vincent lo apuntaba con la espada.
Evangeline ahog un grito y se desespero al no saber que hacer hasta que vio la
espada de Elliot tirada a un metro de ella. Mirando alternativamente a los dos
hombres y la espada se desplazo hacia donde estaba esta. La agarro justo cuando
Vincent decía.
¡Muere miserable!
Salto hacia aya y con una voz imperiosa se para delante
de Elliot apuntándolo con la espada y grito.
¡Alejate de él!
Ahí estaba enfrentado a su mayor enemigo y no sentía
miedo en absoluto. Por Elliot podía hacer cualquier cosa.
La mirada fija, con los ojos llorosos, pero llenos de
pasión, determinación y un fuego de protección era inigualable en Evangeline.
Para ella en aquel momento solo existían ella, Elliot y aquel ser que alguna
vez significo algo para ella, pero que ahora le era totalmente desconocido y el
ue le tenía rabia, asco, rencor, pero sobre todo lastima. No podía entender
porque, mientras mas fijamente lo miraba los otros sentimientos si al menos no
desaparecían se aliviaban un poco. Le extrañaba sentir eso, no era amor, ni
cariño de eso estaba segura, pero sin embargo tenía pena por en lo que se había
ocnvertido y en todas las penurias que causo. Al sentir todo eso un parte de si
deseaba salir de ahí con Elliot y no volver a verlo, pero su parte apasionada,
pura, llena de amor por sus seres queridos y el deseo de proteger y saber la verdad
no la dejaban. Tenía que hacerlo.
Evangeline ¿Qué haces?
Le pregunto el al principio como un murmullo que se fue
aclarando, con la voz congestionada y nerviosa. Estaba hecho un desastre y a
Evangeline le parecía que de toda esa fuerza mounstrosa del principio se estaba
esfumando poco a poco. Sudaba y tenia heridas de batalla y de los golpes de
Elliot, su muñeca fracturada ya no se podía mover y se balanceaba mareado por
el humo. Evangeline se sentía igual o peor. Los ojos se empezaban a cerrar y la
cabeza le dolia como si la golpearan contra una pared y se sentía asfixiada.
Haciendo lo que debia hacer hace tiempo, desenmascararte y
verte la cara del miserable traidor que siempre has sido.
Le respondia con la voz ronca y con problemas para
respirar, pero sin perder la dureza.
Tu que puedes saber de esto. Tu no podrías entender lo
que es sentirte un fracasado y saber de antemano que estas metido en algo
imposible. No valia la pena.
Le dijo Vincent acercándose peligrosamente, pero con
una mirada diferente, mas llena de desesperación.
¡¿Y por eso mataste a mi hermano?! ¿por qué lo hiciste?
El siempre te quiso tanto como a nosotras, ¿por qué?
Sollozaba Evangeline isntiendo la angustia y la nostalgia
al recordar a su hermano.
Yo nunca quise matar a Damian, pero era necesario, era su
vida o la mia.
Le dijo desviando la mirada tratando de sonar
indiferente, pero su voz le delato.
¡Maldito imbécil, insensible…
Le estaba gritando, pero súbitamente un rugido lleno de
arrepentimiento, culpa y desesperación la dejo mudo
¡Callate, cállate! Tu no sabes lo que es. Yo quería,
admiraba a Damian, pero el no entendía lo que sentía. Yo no quiero morir joven,
para el es muy fácil ya que el era rico y no conocía el peligro.
Eso no es verdad. Damian siempre rechazo su posición porque
odiaba que teniendo todo mi padre nunca hiciera nada, para mejorar la
situación. El estaba dispuesto a sacrificarse, luchar y morir por la causa si
hubiese sido necesario.
Le dijo Evangeline llorando y mirando a Vincent llena de
pena y rabia.
¡Cuando todos te mienten y te dejan solo no le puedes
creer a nadie! No quería ser traicionado.
Dijo con rencor y vehemencia
Damian nunca te hubiera dejado solo. Vincent eres bueno,
solo que te dejaste invadir por el odio, la maldad y la oscuridad que había en
tu corazón por la amarga pena que te seguia, pero puedes arrepentirte. Mi
hermano te perdonara si nos ayudas a salir de aquí.
Le dijo ella poniendo un tono ligeramente mas
comprensivo, pero calmado.
¿Y que te vayas con el? , no lo permitiré.
Exclamo el con negación y desprecio.
¡A mi nunca me tuviste!
Sentia cariño, afecto hacia a ti, pero no amor. Tu no eres lo que
quiero, yo amo a Elliot. Solo a el.
Declaro con la sangre hirviendo y su corazón palpitando
con fuerza al recordar sus momentos con el.
¡Entonces moriras con el!
Grito desgarradoramente Vincent con pena e ira. Empujo
bruscamente Evangeline que cayo en los brazos de Elliot que había estado
escuchando todo y había presenciado el acto de valentía de su musa- Ak verla
declarar su pasión por el, le hizo darse cuenta de que sin ella no podría vivir
sin sentirse miserable, que era su todo y su existencia. Evangeline al caer en
sus brazos y ver como la miraba sinrio que se enamoraba una vez mas de el, de
sus exóticos y únicos ojos, de su pasión que le dejaba llane de deseos de
amarlo y vivir cada segundo abrazada a el, para amarlo y soñar. Si iba a morir,
no le importaba que fuera a su lado.
Te amo
Dijieron los dos al mismo tiempo, abrazandose justo
cuando Vincent levantaba la espada. Cerraron los ojos esperando la muerte, pero
después de cinco monitos sin sentir nada los abrieron y vieron lo imposible.
Vincent estaba tirado en el piso y delante de ellos estaba…
Damian
Susurro anonadado, increedula y llena de emoción y una
creciente alegria Evangeline. El mencionado levanto la mirada y la miro con
aquellos ojos llenos de dulzura y amor fraternal.
Sabia que estarías aquí. Te extrañe mucho hermanita.
Evangeline corrió y se tiro a los brazos de el,
abrazandolo con todas sus fuerzas y llorando de alivio y felicidad.
Gracias a Dios, gracias.
Sollozaba apoyada en el hombro de su hermano. Este la
apresaba con sus brazos y le besaba la frente. No podía creer que estaba ahí
otra vez con su familia.
Elliot se acerco lentamente para asegurarse de que no se
engañaba.
¿Damián? ¿eres tu?
Este y Evangeline se separaron y ambos le sonrieron.
Evangeline tomo la mano de Elliot y la acerco a Damián.
En carne y hueso, querido cuñado.
Le respondió orgulloso y contento. Elliot sonrio y lo
abrazo como si fueran hermanos.
¿La quieres?
Le pregunto Damián una vez que se separaron. Elliot
cambio su semblante entre una mezcla de seriedad, dulzura y profundo amor.
Dirigio una mirada llena de amor y deseo
a Evangeline que sonrio mas contenta que nunca.
Como no te imaginas.
Le respondió. Damián sonrió y los abrazo hasta que una
voz quebró el momento, pero n oestaba llena de maldad ni ningún mal
sentimiento.
¿Damian? , ¿cómo es posible?
Este se separo de Elliot y Evangeline y sin nincun
cuidado , discordia o desconfianza se acerco a Vincent que con cada paso que
daba Damián abria y cerraba los ojos increedulo, con una sorpresa
indescriptoble y sobre todo arrepentimiento.
Si soy yo, Vincent. No tienes nada de que temer, no te
voy hacer nada.
Le dijo Damian con voz tranquila, pausada y sumamente
suave. Ante lo que dijo Elliot estuvo a punto de replicar, pero Evangeline le
otmo el brazo con delicadeza y tan solo con ese gesto y una mirada apaciguadora
logro que Elliot entendiera lo delicado del momento.
No te creo. Yo mismo me ahorcaría por el bastardo que
fui. Dios mio, ¿en que me convertí solo quería vivir tranquilo, vivir una larga
vida sin preocuparme de nada. No quería vivir perseguido, que me humillasen y
muriera sin poder tener todos mis deseos cumplidos.
Se lamento Vincent con la voz cortada y como si fuera un
niño, realmente por fin mostrándose tal y como era: un niño pequeño. Sus ojos
estaban brillosos y apretaba los puños para impedir que las lagrimas salieran
aflote.
Te creo amigo y te comprendo, confía en lo que te digo.
Se lo que es la desesperación, el valor de enfrentar tus miedos. Vincent, hace
poco pogre hacerlo, no es imposible y para ti tampoco.
Le dijo Damian mirándolo comprensivamente.
Si lo es, Abandone y traicione a aquellos que de verdad
me apreciaban. Nunca podre perdonármelo Damian. No se en que estaba pensando,
tenía mucho miedo y me deje dominar por el y otros pensamientos malvados y
crueles. Lo siento, de verdad, lo siento. No se que decir. Perdon.
Sollozaba Vincent quebrado por la pena, la vergüenza, la
culpa. Tanto Evangeline y Elliot observaban anonadados, sobrecogidos y mudos
por la pena.
Yo te perdono.
Le dijo con honestidad, animo y firmeza Damian. Vincent
al principio no pareció comprenderlo, pero al entender derrumbo en llanto y
abrazo a Damian entregado a corregir sus errores.
Perdon, perdón.
Lloraba Vincent. Damián también lloraba por tener a su
amigo de vuelta con el. Evangeline y Elliot también sonreían ante esto. A
Elliot todavía le costaba perdonarlo, pero suponía que el tiempo curaría la
herida, y lo mismo con Evangeline.
Salgamos de aquí.
Dijo Damian al darse cuenta de que cada vez era ,as
difícil respirar. Todos se levantaron y le siguieoron. Entre todos rompieron
una ventana y lograron salir de la casa en llamas. Al salir tomaron el aire
como si lo hubieran descubierto nuevamente. Después de un rato se miraron y
tras pasar el sustp sonrieron. Vincent se acerco a Evangeline que abrazaba a
Elliot y Damian. Ella al verlo se quedo sin saber que decirle.
¿Podras perdonarme alguna vez?
Le pregunto Vincent a Evangeline, mirándola a los ojos.
Esta se sorprendió por la pregunta. Se quedo callada medirando.
De verdad te ame Evangeline y te sugo amando. No te
merezco y de verdad creo que Elliot es con quien debes estar, pero necesito que
me digas si me perdonaras alguna vez.
Le rogo Vincent con el corazón y aguantando la pena. Ella
no podía creer sus palabras y miro a su hermano y a Elliot. Estos la miraron de
distintas maneras uno con una mirada serena y de qque siguiera su corazón y el
otro con una mirada llena de pasión y amor incondicionales y de que siempre
estaría allí. Confirmo por quinta o sexta vez que lo amaba y que no balia la
pena llenarse el corazón de malos sentimientos. Sonrió y se acerco a Vincent y
dulcemente le dijo.
Te perdono.
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