Capitulo 12
El silencio que reinaba en la sala parecía ser tan
delicado como al mismo tiempo denso y funesto. Aquel silencio en que la tensión
y un mal pasar se apropian de la atmosfera, llegando incluso a apoderarse de
los que conviven aquel ambiente volviéndoles a todos desconfiados, recelosos,
furiosos y sobre todo con una sensación de pánico que aumenta cada segundo.
Parecía que todos se ahogaban en aquellos sentimientos y dudaban de aceptar la
ayuda que se brindaría cuando alguien rompería aquel silencio de mala muerte,
pero el problema era ¿Por qué se había provocado aquella situación? La respuesta
había llegado justo aquel día, en aquel comunicado que había enviado Damián,
que había llegado en el momento en que Evangeline y Constance vivían fantasías
y habían sido bruscamente interrumpidos. En aquel comunicado se encontraba una
bomba de tiempo que se había iniciado y la razón era porque había un traidor
entre ellos. Ahora todos eran sospechosos y el más mínimo quejumbro o suspiro
era un sensor de alarma. Ahora todos estaban en la mira.
Elliot se hallaba en medio de aquel océano de sospechas
sabiendo que muy pronto aquella quietud engañosa y angustiante se transformaría
en una tormenta que dependería de él
calmar. Por primera vez se sentía perdido e inseguro. Todos sus planes se
desmoralizaban y sus nervios parecían que iban a sufrir un colapso por la serie
de preguntas y falta de respuestas que se hacia su mente. Bien sabía que tenía
que hablar, pero no sabía cómo hacerlo, su garganta se había secado y sentía que
le ardía. Tenía la mirada baja evadiendo la de los demás, mirando fijamente el
comunicado que estaba encima de la mesa que ponía:
T. G. D. T. E. N. C. S. O. S (Traidor en el grupo.
Derrotados. El está entre nosotros, cuidado. Socorro.)
Aquel mensaje le había quitado las fuerzas. Quería huir
como al mismo tiempo enfrentarse a lo que pasaba. No sabía qué hacer, nunca se
había enfrentado a una situación parecida.
¿Qué hacer cuando alguien en que todos confiaban te apuñala por la
espalda?, ¿Qué hacer cuando todo parecía perdido? Elliot suspiro y pensó.
Pues a falta de experiencias, no hay remedio, tendrás que
ir aprendiendo lo más rápido posible.
Compañeros, se que esta situación es grave e inesperada,
sobre todo por la pérdida de nuestros hermanos que murieron por la falta de
otro, pero sin embargo, creo que podremos aprovechar esta situación y
devolverles el golpe. Es lo debemos hacer y creo que si todos nos unimos
podremos…
Estaba diciendo Elliot, lentamente armando cada frase con
delicadeza, cuando alguien de la habitación dijo con un tono que no presagiaba
nada bueno.
¿Y cómo vamos hacerlo, si serías tan amable de decirlo?
Elliot pudo notar la hostilidad en aquel tono y cerró los
ojos para calmar la ansiedad. Tomo aire y dijo.
Eso es justamente lo que tenemos que resolver en este
momento, para eso estamos aquí…
Mientras quizás aquí uno de nosotros podría estar
escuchando esto y preparándose para contárselo a los enemigos.
Dijo el otro con tono burlón, pero también acusatorio.
Eso todavía no lo sabemos.
Dijo Elliot, esta vez mirándolo desafiante.
¿Cómo lo sabes?, ¿es que acaso eres Dios para estar tan
seguro? Además ¿Qué es eso de buscar otra estrategia y unirnos todos? No me
hagas reír, que patético…
Estaba diciendo él en tono socarrón y también preocupado,
pero fue suficiente para acabar con la poca paciencia y nervios que le quedaban
a Elliot.
¡Me parece mucho más útil que no hacer nada y lamentarme
como si fuera la única víctima ¿sabes?!
Grito este harto de tofo lo que pasaba. Sorprendentemente
este tono basto para que la situación se disolviera y todos se asustaron por la
forma tan repentina en que Elliot grito. Todos lo miraban impactados ya que
Elliot nunca había perdido la calma, era una de sus cualidades más fuertes.
Este sin embargo ni siquiera se sorprendió consigo mismo estaña concentrado en
su nueva faceta y nada lo iba a distraer. Sebastian que estaba a su lado se
sorprendió, pero al ver la actitud de Elliot lo imito y se paro firme a su lado
y le pudo la mano en el hombro haciéndole ver que lo apoyaba. Elliot le
agradeció con una breve mirada para después ponerse derecho, con la espalda
recta y mirar a todos con sus ojos escrutadores y profundos que parecían haber
multiplicado cien veces su poder. Todos lo miraron fijamente.
Sé muy bien lo que todos pensáis y que todos desconfías y
si les soy sincero les diré que yo también lo hice.
Dijo este y al ver que el mismo hombre le iba a interrumpir
levanto la mano y dijo.
Lo hacía, como habrán escuchado, pero ya no, porque sé
muy bien que entre nosotros en este momento no está el traidor. Se preguntaran
como lo sé y yo también me lo pregunto, pero esto no quita seguridad a lo que
digo. Lo siento en mis entrañas, es algo potente en mi interior que no deja
dudar. El traidor existe no hay duda, pero no está aquí sino donde sucedieron
los hechos. Ahora lo veo claro, ya que si bien nosotros supimos fue mucho
después, incluso después de que este mensaje llegara. Esto reduce los
sospechosos al grupo que fue enviado a combatir. Solamente este sabía el
secreto y los movimientos que iban a realizar. Podemos excluir obviamente al
que escribió el mensaje. Creo que todos estamos de acuerdo en el hecho de que
no tendría sentido de que él fuera el traidor ¿o sí? Siendo aclarado este
punto, ¿podríamos relajarnos y finalmente preparar una estrategia, por favor?
Elliot los miro a todos de broma interrogadora,
tranquilizante y también analizadora. Al igual que los demás a él también le
sorprendió lo fácil que fue resolver el asunto, cuando finalmente dejando todos
los sentimientos de alarma, dejo la mente fría trabajando y se aclaro el
misterio. Todos al principio parecían atontados por la medida en que cada una
de las incógnitas se fue aclarando y también dándose cuenta de que Elliot tenía
razón, incluso el hombre que había discutido con él antes, y entonces se relajaron y asintieron a la
propuesta de Elliot sonrió, pero con una sonrisa que acallaba las dudas. Todo
volvía a ser como antes, ya no quedaban dudas en absoluto. Elliot suspiro
aliviado. Sebastian también lo hizo y le sonrió a Elliot felicitando. Este lo
agradeció.
Siendo ese el caso, hay que pensar en qué manera
devolverles el golpe.
Dijo otro más de la sala. Elliot asintió y dijo.
Tienes razón. Debemos jugar un doble juego. Tengo una
idea que aun no está completamente clara en todos sus puntos, ¿quizás ustedes
puedan ayudarme a completarla?
Todos lo miraron como si fuera una idea aceptada. Elliot
sonrió y mirando que las ventanas estuvieran bien cerradas les hizo una señal
para que se acercaran y cuando estuvieron todo reunidos les dijo.
Mi plan consiste en fingir que no sabemos nada, como si
nunca hubiésemos recibido el mensaje. Hacerle creer al traidor, que de seguro
debe estar esperando alguna señal de que todo está saliendo como él quiere. Les
seguiremos el juego enviando información falsa, que él comunicara al otro
bando, pero que al final nunca se realizara, ya que por mientras nosotros
idearemos otra estrategia, ¿les parece?
Todos se quedaron pensando, cada uno analizando el plan
desde el punto bueno y el malo, para finalmente quedar todos de acuerdo. Elliot
quedo aliviado y dijo.
Bien, creo que ahora hay que organizar las tareas…
Creo antes hay que pedir refuerzos.
Dijo el hombre, que antes había discutido con Elliot,
Camile.
¿A qué te refieres?
Le pregunto este. Camile apretó los labios y le dijo.
Me refiero a tu nueva dama y a la de Sebastian.
Todos quedar anonadados, sobre todo Elliot y Sebastian. Todos
miraban a estos dos y a Camile. Este sonrió placentero por la confusión.
¿Cómo lo sabes?
Le preguntaron Elliot y Sebastian al mismo tiempo.
Porque los vi y las he visto antes. Son hijas de uno de
esos nobles descarados.
Dijo este poniendo un poco de desprecio al decir lo último.
Elliot al notar esto no pudo aguantar que se refiriera de esta manera a Evangeline
al igual que Sebastian. Los dos avanzaron hacia Camile amenazadoramente, pero
fueron detenidos por los demás. Estos se sacudieron tratando de zafarse sin
dejar de mirar a Camile enojados.
No hables mal de ellas.
Dijo Elliot en tono protector y furioso. Camile se
levanto de donde estaba sentado y le devolvió la mirada a los dos. Enseguida
Elliot y Sebastian comprendieron su error. La mirada de Camile lo decía todo,
en ella también había rabia, pero por el hecho de que hubieran pensado eso de él
y también pena, por una razón oculta que pronto daría a la luz.
No me refiero a ellas, ¡¿cómo podría hablar mal de ellas?!
, si se como son el siempre me hablaba de ellas.
Dijo con un tono de reproche mezclado al final con dolor
y una sonrisa nostálgica.
¿Quién te hablaba de ellas?
Le pregunto Elliot calmándose y sintiéndose culpable. Camile
los miro con una mirada obvia.
¿Quién más? Damián su hermano.
¡¿Cómo?!
Exclamo Elliot sin creerlo. ¿Damián era hermano de
Evangeline y Constance? Este miro sin creerlo a Sebastian que tampoco salía de
su asombro. Camile pudo darse cuenta y les dijo en un tono más amable.
¿No reconocieron la letra? Era de Damián, el envió el
mensaje. Aquellas jóvenes son sus hermanas, evangeline y Constance si no me
equivoco.
Elliot y Sebastian estaban aturdidos y solo pudieron
asentir. Camile los entendió y les pregunto con tacto.
¿Ellas no saben nada verdad?
Los dos negaron con la mirada triste, pensando únicamente
en las dueñas de sus corazones.
Deberían decírselo, antes de que se enteren por la otra
parte.
Les aconsejo Camile. Elliot y Sebastian se sentaron en la
mesa y se miraron con la misma pregunta en sus ojos: ¿Cómo se lo dirían?
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