martes, 27 de diciembre de 2016

Capitulo 12

El silencio que reinaba en la sala parecía ser tan delicado como al mismo tiempo denso y funesto. Aquel silencio en que la tensión y un mal pasar se apropian de la atmosfera, llegando incluso a apoderarse de los que conviven aquel ambiente volviéndoles a todos desconfiados, recelosos, furiosos y sobre todo con una sensación de pánico que aumenta cada segundo. Parecía que todos se ahogaban en aquellos sentimientos y dudaban de aceptar la ayuda que se brindaría cuando alguien rompería aquel silencio de mala muerte, pero el problema era ¿Por qué se había provocado aquella situación? La respuesta había llegado justo aquel día, en aquel comunicado que había enviado Damián, que había llegado en el momento en que Evangeline y Constance vivían fantasías y habían sido bruscamente interrumpidos. En aquel comunicado se encontraba una bomba de tiempo que se había iniciado y la razón era porque había un traidor entre ellos. Ahora todos eran sospechosos y el más mínimo quejumbro o suspiro era un sensor de alarma. Ahora todos estaban en la mira.

Elliot se hallaba en medio de aquel océano de sospechas sabiendo que muy pronto aquella quietud engañosa y angustiante se transformaría en una tormenta que dependería  de él calmar. Por primera vez se sentía perdido e inseguro. Todos sus planes se desmoralizaban y sus nervios parecían que iban a sufrir un colapso por la serie de preguntas y falta de respuestas que se hacia su mente. Bien sabía que tenía que hablar, pero no sabía cómo hacerlo, su garganta se había secado y sentía que le ardía. Tenía la mirada baja evadiendo la de los demás, mirando fijamente el comunicado que estaba encima de la mesa que ponía:

T. G. D. T. E. N. C. S. O. S (Traidor en el grupo. Derrotados. El está entre nosotros, cuidado. Socorro.)


Aquel mensaje le había quitado las fuerzas. Quería huir como al mismo tiempo enfrentarse a lo que pasaba. No sabía qué hacer, nunca se había enfrentado a una situación parecida.  ¿Qué hacer cuando alguien en que todos confiaban te apuñala por la espalda?, ¿Qué hacer cuando todo parecía perdido? Elliot suspiro y pensó.

Pues a falta de experiencias, no hay remedio, tendrás que ir aprendiendo lo más rápido posible.

Compañeros, se que esta situación es grave e inesperada, sobre todo por la pérdida de nuestros hermanos que murieron por la falta de otro, pero sin embargo, creo que podremos aprovechar esta situación y devolverles el golpe. Es lo debemos hacer y creo que si todos nos unimos podremos…
Estaba diciendo Elliot, lentamente armando cada frase con delicadeza, cuando alguien de la habitación dijo con un tono que no presagiaba nada bueno.
¿Y cómo vamos hacerlo, si serías tan amable de decirlo?

Elliot pudo notar la hostilidad en aquel tono y cerró los ojos para calmar la ansiedad. Tomo aire y dijo.

Eso es justamente lo que tenemos que resolver en este momento, para eso estamos aquí…

Mientras quizás aquí uno de nosotros podría estar escuchando esto y preparándose para contárselo a los enemigos.

Dijo el otro con tono burlón, pero también acusatorio.

Eso todavía no lo sabemos.

Dijo Elliot, esta vez mirándolo desafiante.

¿Cómo lo sabes?, ¿es que acaso eres Dios para estar tan seguro? Además ¿Qué es eso de buscar otra estrategia y unirnos todos? No me hagas reír, que patético…

Estaba diciendo él en tono socarrón y también preocupado, pero fue suficiente para acabar con la poca paciencia y nervios que le quedaban a Elliot.

¡Me parece mucho más útil que no hacer nada y lamentarme como si fuera la única víctima ¿sabes?!

Grito este harto de tofo lo que pasaba. Sorprendentemente este tono basto para que la situación se disolviera y todos se asustaron por la forma tan repentina en que Elliot grito. Todos lo miraban impactados ya que Elliot nunca había perdido la calma, era una de sus cualidades más fuertes. Este sin embargo ni siquiera se sorprendió consigo mismo estaña concentrado en su nueva faceta y nada lo iba a distraer. Sebastian que estaba a su lado se sorprendió, pero al ver la actitud de Elliot lo imito y se paro firme a su lado y le pudo la mano en el hombro haciéndole ver que lo apoyaba. Elliot le agradeció con una breve mirada para después ponerse derecho, con la espalda recta y mirar a todos con sus ojos escrutadores y profundos que parecían haber multiplicado cien veces su poder. Todos lo miraron fijamente.

Sé muy bien lo que todos pensáis y que todos desconfías y si les soy sincero les diré que yo también lo hice.

Dijo este y al ver que el mismo hombre le iba a interrumpir levanto la mano y dijo.

Lo hacía, como habrán escuchado, pero ya no, porque sé muy bien que entre nosotros en este momento no está el traidor. Se preguntaran como lo sé y yo también me lo pregunto, pero esto no quita seguridad a lo que digo. Lo siento en mis entrañas, es algo potente en mi interior que no deja dudar. El traidor existe no hay duda, pero no está aquí sino donde sucedieron los hechos. Ahora lo veo claro, ya que si bien nosotros supimos fue mucho después, incluso después de que este mensaje llegara. Esto reduce los sospechosos al grupo que fue enviado a combatir. Solamente este sabía el secreto y los movimientos que iban a realizar. Podemos excluir obviamente al que escribió el mensaje. Creo que todos estamos de acuerdo en el hecho de que no tendría sentido de que él fuera el traidor ¿o sí? Siendo aclarado este punto, ¿podríamos relajarnos y finalmente preparar una estrategia, por favor?
Elliot los miro a todos de broma interrogadora, tranquilizante y también analizadora. Al igual que los demás a él también le sorprendió lo fácil que fue resolver el asunto, cuando finalmente dejando todos los sentimientos de alarma, dejo la mente fría trabajando y se aclaro el misterio. Todos al principio parecían atontados por la medida en que cada una de las incógnitas se fue aclarando y también dándose cuenta de que Elliot tenía razón, incluso el hombre que había discutido con él antes,  y entonces se relajaron y asintieron a la propuesta de Elliot sonrió, pero con una sonrisa que acallaba las dudas. Todo volvía a ser como antes, ya no quedaban dudas en absoluto. Elliot suspiro aliviado. Sebastian también lo hizo y le sonrió a Elliot felicitando. Este lo agradeció.

Siendo ese el caso, hay que pensar en qué manera devolverles el golpe.
Dijo otro más de la sala. Elliot asintió y dijo.

Tienes razón. Debemos jugar un doble juego. Tengo una idea que aun no está completamente clara en todos sus puntos, ¿quizás ustedes puedan ayudarme a completarla?

Todos lo miraron como si fuera una idea aceptada. Elliot sonrió y mirando que las ventanas estuvieran bien cerradas les hizo una señal para que se acercaran y cuando estuvieron todo reunidos les dijo.
Mi plan consiste en fingir que no sabemos nada, como si nunca hubiésemos recibido el mensaje. Hacerle creer al traidor, que de seguro debe estar esperando alguna señal de que todo está saliendo como él quiere. Les seguiremos el juego enviando información falsa, que él comunicara al otro bando, pero que al final nunca se realizara, ya que por mientras nosotros idearemos otra estrategia, ¿les parece?

Todos se quedaron pensando, cada uno analizando el plan desde el punto bueno y el malo, para finalmente quedar todos de acuerdo. Elliot quedo aliviado y dijo.

Bien, creo que ahora hay que organizar las tareas…

Creo antes hay que pedir refuerzos.

Dijo el hombre, que antes había discutido con Elliot, Camile.

¿A qué te refieres?

Le pregunto este. Camile apretó los labios y le dijo.

Me refiero a tu nueva dama y a la de Sebastian.

Todos quedar anonadados, sobre todo Elliot y Sebastian. Todos miraban a estos dos y a Camile. Este sonrió placentero por la confusión.

¿Cómo lo sabes?

Le preguntaron Elliot y Sebastian al mismo tiempo.

Porque los vi y las he visto antes. Son hijas de uno de esos nobles descarados.
Dijo este poniendo un poco de desprecio al decir lo último. Elliot al notar esto no pudo aguantar que se refiriera de esta manera a Evangeline al igual que Sebastian. Los dos avanzaron hacia Camile amenazadoramente, pero fueron detenidos por los demás. Estos se sacudieron tratando de zafarse sin dejar de mirar a Camile enojados.

No hables mal de ellas.

Dijo Elliot en tono protector y furioso. Camile se levanto de donde estaba sentado y le devolvió la mirada a los dos. Enseguida Elliot y Sebastian comprendieron su error. La mirada de Camile lo decía todo, en ella también había rabia, pero por el hecho de que hubieran pensado eso de él y también pena, por una razón oculta que pronto daría a la luz.

No me refiero a ellas, ¡¿cómo podría hablar mal de ellas?! , si se como son el siempre me hablaba de ellas.

Dijo con un tono de reproche mezclado al final con dolor y una sonrisa nostálgica.

¿Quién te hablaba de ellas?

Le pregunto Elliot calmándose y sintiéndose culpable. Camile los miro con una mirada obvia.

¿Quién más? Damián su hermano.

¡¿Cómo?!

Exclamo Elliot sin creerlo. ¿Damián era hermano de Evangeline y Constance? Este miro sin creerlo a Sebastian que tampoco salía de su asombro. Camile pudo darse cuenta y les dijo en un tono más amable.

¿No reconocieron la letra? Era de Damián, el envió el mensaje. Aquellas jóvenes son sus hermanas, evangeline y Constance si no me equivoco.

Elliot y Sebastian estaban aturdidos y solo pudieron asentir. Camile los entendió y les pregunto con tacto.

¿Ellas no saben nada verdad?

Los dos negaron con la mirada triste, pensando únicamente en las dueñas de sus corazones.

Deberían decírselo, antes de que se enteren por la otra parte.

Les aconsejo Camile. Elliot y Sebastian se sentaron en la mesa y se miraron con la misma pregunta en sus ojos: ¿Cómo se lo dirían?

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