viernes, 16 de diciembre de 2016

Capitulo 2: 6 años después

¡David, ¿podrías ayudarme con los papeles por favor?!

Le pidió Joanna. David, que en ese momento bajaba unas cajas llenas de latas de frijoles, arvejas y otros vegetales le hizo una seña a su hermana de que iba enseguida.

Tessa, ¿Qué te dije sobre escaparte de las horas de literatura?

Le reprendió Joanna a su hija. Tessa miro a su mamá inocentemente con unos ojos de cachorro que podrían persuadir hasta el más duro, pero no a su madre, obviamente. 

Joanna cruzo los brazos y encarno una ceja.

No señorita, podrás engañar a tu padre y a tu tío…

Estaba diciendo, pero fue interrumpida por un reclamo de David desde lejos.

¡Fue solo una vez!

¡De eso estoy segura!

Le respondió Joanna  irónicamente, ladeando levemente la cabeza y sonriendo disimuladamente. Meneo la cabeza y observo como su hermano se dirigía donde ellas. Había cambiado mucho en aquellos seis años. En David ya no había ni un rastro del joven de diecisiete años que hace años la hacía reír y que miraba la vida como lo es el olaje en un acantilado.

Si llega la última ola, sabrás que hacer

Solía decir de manera despreocupada. Lo último que pudo pensar David, es que esta ola se llevaría parte de sí mismo como su ingenuidad, inocencia y positividad, como también nunca espero que se llevara a sus padres. Su muerte lo había hecho duro, en sus facciones ahora mas robustas y pálidas tenían un atractivo extraño y demasiado tentador. En su mirada se denotaba el dolor, pero también una determinación profunda como también el amor hacia su familia. Su cabello negro antes corto ahora caía desordenado hasta el cuello y varios mechones le caen en la frente tapándole los ojos dándole un aspecto misterioso y penetrante. Sus ojos cafés oscuros tenía un brillos potente a analizador que parecía analizarte y meterse dentro de ti y leer tus pensamientos y sensaciones mas acogedoras o poco agradables que te pueden llevar a la felicidad o a un estado en el cual por miedo de tirar a todos tus seres queridos al precipicio en el cual te sientes caer, te ocultas a través de una sonrisa que solo para el más sensible y observador puede demostrar en verdad el infierno por el que pasas.  

Si tu hija tiene esa capacidad de conquistarnos, ten por seguro y te lo advierto que un día de estos nos vamos a encontrar sentados en cajas y jugando a las muñecas.

Le dijo David. Tessa lo miro desconcertada y dijo.

Pero si ni siquiera te llamo y ya eres el primero en asistir junto con Diane.

David se quedo mirando de forma asesina a su sobrina con las mejillas encendidas. Joanna se rio y miro a Tessa.

Pues si eso te impide asistir a tus clases de literatura déjame reemplazarte cuando le enseñas como conquistar a las mujeres. ¡Ahora ve!

Le dijo Joanna dándole dos libros a  Tessa y besándole la frente, mientras le daba leve palmadas en la espalda.

Tío, recuerda que a Diane le gustan las papas cocidas con mantequilla y las arvejas en el guiso. Si se te olvida esto, quedas bajo tu propio riesgo.

Le dijo Tessa sonriente y encumbrando los hombros, deteniéndose antes de cruzar el pasillo y apresurándose como sus pies se lo permitían.

Si, muchas gracias parlanchina

Le dijo David devolviéndole la sonrisa y sintiendo ternura por como su sobrina corría. Cuando miro a Joanna, esta lo observaba burlonamente como también al mismo tiempo conmovida.

¿Qué?

Le pregunto David tratando de parecer indiferente y mirando al suelo.

Avísame cuando le pidas matrimonio. Tessa tiene que acostarse temprano así que dime a qué hora la voy a buscar después de que te diga tu dialogo.

Le dijo Joanna. David la miro un tanto enfadado, pero no pudo evitar reírse. De repente su sonrisa se borro y miro a su hermana, serio y preocupado.

¿Has visto a Elisa?

Le expresión de Joanna también se transformo  y negó con la cabeza.

Santo cielo, es la quinta vez que falta a su clase de escritura y de lectura.

Dijo David rodando los ojos y golpeando la mesa. Joanna  lo miro y después tratando de que no se notara también su preocupación, le dijo mirando los papeles.
Más me preocupa el hecho de que cuando se duerme solloza y llora y al despertar está aterrorizada con el rostro desencajado por el terror y el espanto por las pesadillas y por la oscuridad con la siempre se despierta. Se le olvida que perdió la vista y es como si se enterrara una daga en la misma herida haciéndosela más profunda y dolorosa.
Quiero  que siga adelante con su vida. ¿Acaso crees que está bien que se pase en los rincones hundiéndose cada vez más en aquel infierno que vive todos los días? ¿Qué no intente si quiera buscar algo de luz en aquella oscuridad que ella misma está haciendo más grande y intensificándola con cada vez que se queda en el pasado?

Le dijo su hermano irritado y temblando levemente la voz al decir esto por la tristeza que le ahogaba la garganta.

David, tu sabes muy bien que lo ha intentado, y que por más que se lo digas menos lo hará pues tu nunca podrás entender lo que ella pasa cada día. Su sufrimiento es el doble del nuestro y me hace sentir inútil el no poder hacer nada, siendo su propia familia y que me muero por tratar de sacarla de aquel pozo, pero no podemos obligarla. No podemos seguir empujándola si ella no quiere seguir el camino por su propia cuenta. Te alejas de ella y al final terminara escondiéndose más en su depresión por la autocompasión que le estamos produciendo.

Le dijo Joanna mirando a su hermano comprensivamente, pero también diciendo cada palabra con decisión y delicadeza.

Solo quiero ayudarla. Es mi hermana, ¿sabes  cómo me duele verla  llorar en las noches pidiendo que le traigan a mamá?, ¿Qué prenda las luces porque todo esta mus oscuro, y que s tenga que dar cuenta de su realidad? Odio esto, ser lo que soy, lo que no fui capaz de ser porque de no ser por mí nuestros padres aun estarían aquí y mi hermana aun sonreiría.

Dijo David sentándose en una silla, sintiendo como ese sentimiento tan apremiante y asfixiante que él conocía también le hacía doler la cabeza como también su corazón. Se puso las manos en la cabeza y suspiro.

Ya no lo soporto más. Desearía que todo fuera diferente.

Dijo agotado y nostálgico. Su hermana lo miro compasivamente y se arrodillo frente a él y le dijo.

Yo también, pero cuando vi lo que esos desgraciados les hicieron a nuestros padres, como se burlaban de su sufrimiento y como maltrataron a mi hermana me propuse luchar hasta el final. Todos estamos aquí por diversas causas, pero nuestro propósito es uno solo, sobrevivir y luchar por nuestro futuro. Nuestra hermana es uno de nosotros, pero es que su camino parece desorientado y las heridas que la lastimaron le hacen la búsqueda y la lucha más difícil. Debe luchar por sí misma, por brillar otra vez y a pesar del problema que se le impuso debe seguir adelante y nunca rendirse. Cuando ella esté lista podrá unírsenos, pero tienes que dejar que ella sola se dé cuenta. Ayúdala, pero no la presiones.

David levanto la mirada y miro a su hermana.

Confía en mí.

Le dijo esta mirándolo directamente a los ojos transmitiéndole seguridad, tranquilidad y a la vez consuelo, pues compartía y conocía el sentimiento por el que su hermano, ya que ella lo había vivido y aun en el presente no podía dejar de retorcerse y degradarse a sí misma por no poder haber protegido a sus seres más queridos de aquellos asesinos que nunca entenderán que el miedo no es hacerse el valiente, si no que es algo que te ayuda a reconocer tus debilidades y enfrentarlas. De esa manera cuando todo se venga contra ti y no tiembles, podrás decir: no tengo miedo. Ellos jamás lo harán pues no quieren reconocer el miedo que tienen de dejar de existir, de abandonar aquel lugar en el que se los puso y del cual si intentan renunciar con su propia sangre y quizás con las de sus familias pagaran. Todo esto se aparecía tan de repente en el corazón de Joanna que aguanto las lagrimas para que lo que quería transmitirle a su hermano quedara intacto y que no cayera por cosas que al fin y al cabo se repiten y nunca se les encontrara remedio.”No lo habrá, porque siempre estará presente el terror y la muerte rodeándote por decisión de otros, pero algo que puede curar lo que causa esta epidemia es la esperanza y la unión entre nosotros. Si la perdimos estamos perdidos, pues es lo único que nos queda, lo que no nos pueden quitar. Al menos eso espero. Eso espero”

Pensó absorta de repente en sus recuerdos y como estos se hacían lejanos, pero que con estas palabras volvían a tener su brillo que los caracteriza, lo que los hace singularmente y únicamente hermosos para quien los recuerde ya que es el tesoro de tu alma que debes guardar a toda costa.


David le sonrió y la abrazo. Quería que su hermana fuera feliz y olvidara sus problemas. Y lo haría, pero por si misma. No quería verla más perdida y con lagrimas en el rostro, pero si ella ponía de su esfuerzo y dedicación se abriría una luz en la oscuridad en la que se encontraba su alma y salir adelante. De eso estaba seguro.

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