Luchando en una revolución por los dos
Capitulo 1
Evangeline no podía dejar de leer la carta y sentir como
poco a poco una sensación de decepción, tristeza mezclada con una abandono que
se iba intensificando con cada vez que leía cada palabra y de incredulidad,
hacia que todo a su alrededor desapareciese y que sus pies no fueran lo
suficientemente fuertes para soportar aquel peso que tan injusta y de manera
tan cruel la había obligado a cargar. Sus lagrimas cayeron en el papel, con el
cual repentinamente sintió una rabia iracunda y que le quemaba las manos con el
dolor que provenía de él y que intentaba por todos los modos el hacerla sentí
la más miserable. Lo destrozo en mil pedazos, pero el contenido aun estaba en
su cabeza, como igual lo estaba incrustado en su corazón y tardaría bastante
tiempo en irse.
No lo logro entender, ¿por qué de repente esta despedida
tan fría cuando hace unos meses me había dicho que me amaba?
Se preguntaba a sí misma, sintiendo que sus propios
pensamientos eran una burla a su alma y ser que en aquel momento se sentían
invadidos por una sensación nueva que parecía no dejarlos ir, pues ya habían
sido destrozados por la primera pena de amor. Se sentó en una silla al lado de
una mesita donde se encontraba una carta que iba destinada a su hermano que en
aquellos momentos debería estar compartiendo con el culpable de la nostalgia y
soledad agobiantes que se clavaban en el corazón de Evangeline con cada latido
de este. Evangeline no quería llorar y decaer ante esta situación. Siendo su
personalidad, como ella la conocía, tan fuerte esta vez parecía estar
batallando crudamente y en carne viva con ese sentimiento tan insistente y
agudo que hacía que sus ojos rogaran soltar las lágrimas. ¿Por qué debería
llorar por un hombre que jugó con mis sentimientos como si algo insignificante
se tratase? No valía la pena, pero aún así quería hacerlo. Sintiendo como las
lagrimas caían por sus mejillas y como su garganta iba siendo torturada por un
dolor semejante al que cruelmente no dejaba de dañar a su corazón con recuerdos
pasados. Lloró finalmente tratando de convencerse de que no era por el sino por
ella, pero sabía que no podía mentirse. Le daba rabia al saber que había roto
su promesa, el no llorar nunca por un hombre pues a ellos no les importaran,
pues cuando eso sucede lo que creyeron y les fue atractivo se marchita, como si
de una flor se tratase. También la
nostalgia se encontraba presente con este sentimiento, ya que se había
enamorado de un hombre que no existía o que fingió serlo para poder hacer que
su vida fuera más interesante y sacada de lo común, claro está sin tomar en
cuenta después si los sentimientos de aquella persona a la que solo viste como
un objeto que en algún momento te deja de interesar, están entregados a ti o si
le has quitado todo el valor o las ganas de vivir. Y a pesar de todo esto, lo seguí
amando o al menos eso creía, pues el primer amor era confuso y era la primera
vez que se enfrentaba a una situación así. Solo esperaba que el tiempo fuera
borrando como lo hace Dios el tiempo pasado y al mismo tiempo dibujando prosperas
esperanzas que algunos sabrán apreciar y otros no, fuera borrando aquel
sentimiento mortificante y que no le era agradable. Que lo remplazara con
nuevas metas, metas suyas en las que nadie interfiera, aceptar el destino que
le tocase y tratar de hacer que el camino que recorría este no le fuera
demasiado tortuosa a través de sus esfuerzas y ganas de ver un mañana diferente
al que veía y por el cual sentía un aborrecimiento momentáneo. El demostrar su
valía, era sin duda algo difícil, pero un pensamiento irrevocable en la cabeza
y corazón de Evangeline; y a través de ella romper lo que parecía imposible: la
ceguera y las burlas de la sociedad francesa. Una valentía que aguardaba en su
interior para revelarse contra su padre y también aunque le costara aceptarlo,
enamorarse completamente, pero siempre manteniendo la cabeza en alto y nunca
perderse en aquel tormento o paraíso temporal que te causaba la magia y
fragancia del enamoramiento El hombre al que se entregara con todo su ser y le
diera su corazón sabiendo que el de este albergaba los mismos deseos del que
había sido entregado. Que tuviera una mente abierta, llena de ideas y luces del
futuro y que luchara por lo que creía y que no se sometiera al juego que los de
generaciones pasadas ya habían caído sin remedio. Con el compartiría todo,
sueños, ilusiones, deseos, pero sobre todo una vida llena de retos que ella
estaba dispuesta a superar y enfrentar siempre que sintiera su manos dándole
apoyo para que supiese que el siempre estaría siempre y únicamente para ella.
Nunca soltaría aquella manos, pues sabía que si la soltaba perdería a un
compañera de la vida, una parte de su ser que se llenaría de oscuridad y
tristeza sin ningún haz de sol que la alumbrase de vez en cuando pues quien
solo podía hacerlo es quien había dejado aquel hueco. Todo esto quería y
ansiaba, pero ella nunca se imaginaria que todo lo que deseaba se cumpliría,
con hechos que podrían cambiarle la vida para siempre.
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